Leche y Sangre

Si hay leche
y sangre sin matar
hay mujeres
hay vida.

If there is milk
and blood without killing
there are women
there is life.

Se c’è latte
e sangue senza uccidere
ci sono donne
c’è vita.

Leche y Sangre

Anuncios

La Diosa Tara – The Goddess Tara

Escultura de Tito Di Pippo, creación video Ida Mastromarino, producción Art Quijote 2012. La Oliva- Fuerteventura- Islas Canarias.

Sculpture by Tito Di Pippo, video creation by Ida Mastromarino, Art Quijote production 2012. La Oliva – Fuerteventura – Canary Islands

Los sonidos primordiales invaden la llanura.
Evocada por manos expertas, pacientes, devotas,
entre polvo y fragmentos de antiguas arenas
mezcladas con ceniza volcánica,
la Diosa Tara sale de la piedra
en la que descansaba desde milenios.

Primordial sounds invade the plain.
Summoned by skilled, patient, devout hands
between powder and fragments of ancient sands
mixed with volcanic ash,
the Goddess Tara emerges from the stone
in which rested for millennia.

Suoni primordiali invadono la pianura.
Evocata da mani abili, pazienti, devote,
tra polveri e frammenti di arcaiche sabbie
mescolate a ceneri vulcaniche,
la Dea Tara emerge dalla pietra
dentro cui riposava da millenni.

Gara y Jonay – la leyenda de un grande amor

Apuntes de viaje en Canarias de Ida Mastromarino – Parque de Garajonay, La Gomera. El Parque de Garajonay lleva en su nombre la unión de dos amantes legendarios de la tradición aborigen de la isla de La Gomera: Gara y Jonay.

Gara, simbólicamente Agua, princesa de Angulo, La Gomera. Sobre ella pende una profecía. En el día de la fiesta de Beñesmen, por una ceremonia de iniciación femenina, Gara acude con otras mujeres a los chorros de Epina. De siete chorros mana un agua prodigiosa, capaz de milagros y profecías, y cada chorro tiene un poder diferente. Mostrar también el camino del amor. Hay que mirarse en el agua. Si se mantiene clara y calma, buena suerte, si se enturbia es signo de desgracia.

Para Gara, las señales no son buenas. El agua se enturbia. “Lo que ha da suceder sucederá!” – dije el sabio Gerión (o una bruja, según otras fuentes) – “Gara, huye del Fuego o este te consumirá”.

Jonay, hijo del Mencey de Adeje, Tenerife. Simbólicamente Fuego, porque llega de la isla del mítico volcán Teide. Los tinerfeños se unen a los festejos de Beñesmen.

Gara y Jonay se encuentran, se enamoran de inmediato y anuncian su deseo de unirse en matrimonio ya durante los festejos.

De repente el Teide empieza una erupción. Alguien se acuerda de la profecía del los 7 chorros. Los regentes de las dos islas obligan Gara y Jonay a separarse. El Teide se para. Los huéspedes de Tenerife se embarcan la misma noche para volver a casa. Pero Jonay, ya en el medio de la vuelta, se pone encima vejigas de animal hinchadas de aria, se tira en el agua nocturna y vuelve nadando a la Gomera.

Allí encuentra su amada Gara, juntos huyen por las montanas, arriba, hasta el bosque del cedro, buscando un lugar oculto para unirse en el amor. Pero no tardan mucho a escuchar los gritos de aquellos que los buscan. El padre de Gara los persigue y los descubre en un recoveco del bosque, mientras se están amando.

Gara y Jonay se miran en los ojos, no quieren separarse. Él toma una varita de cedro afilada, que está allí, y afila la otra punta. La pone entre su corazón y lo de Gara, se abrazan por la ultima vez, muriendo juntos.

En todo los mitos siempre se encuentran significados psíquicos y metafóricos. Que significado puede tener esta historia, en las culturas matriarcales que poblaban la isla? El Agua representa las emociones. Si miras en la fuente y las emociones se quedan calmas y tranquilas, todo está bien. Si el agua se agita, te oscurece la visión y te pone en peligro, propio como lo hacen las emociones. Por eso el consejo de huir del fuego, para no ser consumida por emociones fuertes, es un consejo “sano”. Pero el sabio-bruja ya lo sabe que será ignorado, porque así tiene que ser. Solo sufriendo, se puede comprender.

Lo que hay que suceder sucederá” es el mismo principio de aceptación de la realidad de las antiguas culturas sagradas, de la diosa Ananke, “Necesidad”, del lado oscuro de las diosas arcaicas, de la vía femenina de los Tarots.

En el simbolismo de los elementos, el Agua puede apagar el Fuego, pero el Fuego puede hacer hervir y evaporar el Agua (huye del fuego que te consumirá).

El símbolo del masculino es el triangulo con la punta hacia arriba, el elemento Fuego, lo del femenino es el triangulo con la punta hacia abajo, el elemento Agua. La unión sagrada de Agua y Fuego, el sello de Salomón, representa el equilibrio de femenino y masculino en cada ser humano consciente.

Es propio una buena leyenda, esta. Vista como historia romántica, te hace condenar las supersticiones obtusas de los perseguidores de dos amantes. Vista como historia metafórica, confirma la necesidad de poner atención a las aguas agitadas del inconsciente, porque algunas emociones pueden llevarte a la autodestrucción.

El matriarcado en Canarias

En la prehistoria de las islas Canarias, existió el matriarcado en las diferentes culturas de los aborígenes Guanches (Majoreros en Fuerteventura, Bimbaches en El Hierro, Auritas en La Palma…). Lo afirma la arqueo-astrónoma Francisca Martín-Cano Abreu, en sus ensayos sobre la sociedades matrilineales de Europa, que me parecen concordar con el trabajo de investigación de la arqueóloga Marija Gimbutas.

Caso único, y que considero importante subrayar, es que en Canarias estas culturas sobrevivieron hasta el siglo XV, mientras que en Creta (la ultima a caer) fueron destruidas alrededor del 1200 A.C.: “Antes de la llegada de los conquistadores españoles, aunque cada isla tenía un modo de gobierno diferente, la mujer tenía gran status, ejercía el poder y ejercía gran poder sobre la comunidad”.

Las costumbres típicas de la sociedad matrilineal confirman la existencia del matriarcado: “el matrimonio se establecía a cambio de la prestación que el esposo aportaba a la esposa, existía la poliandría: la mujer tenía tres esposos, se practicaba la covada por la que el varón asumía la paternidad de los hijos de su esposa, que aquí recibía el nombre de “zorrocloco“, y ya tras la invasión española, la descendencia de la estirpe real se llevaba a cabo por línea femenina, era ella que transmitía el derecho al trono.” (…)

Costumbre que, en Lanzarote, continuaba todavía en época histórica. “De Lanzarote aportan Del Arco y Tejera la referencia de los cronistas del siglo XV, en (1991, 79): “« (…) la mayor parte de ellas (las mujeres) tenían tres maridos y sirve por mes, él que debe tenerla después, les sirve todo el mes que el otro la tiene, y siempre hacen así, cada uno a su turno».” (…)

En la isla de Fuerteventura la mujer ascendía al trono y tenía gran ascendencia sobre el pueblo. Ejemplo las jefas Tamonante y Tibiabín [Tejera (1991, 90)] que cuando los españoles, mandados por Diego de Silva, desembarcaron en esta isla, impidieron que los habitantes autóctonos los atacasen. Y respecto a lo cual manifiesta Wölfel (1968, 422): “En la isla de Fuerteventura, la dirección de los asuntos de Estado estaba en manos de dos mujeres, a una de las cuales estaba sometido el dominio cultual, en tanto que la otra dirigía los asuntos de justicia y todo lo terrenal. Son auténticas walas… y cuya existencia entre los celtas está claramente probada. En esta isla, junto al rey de la guerra estaba la mujer, que es posible tuviera incluso más autoridad que él”…. “Se sabe que en Gáldar existieron otras reinas canarias que intervinieron de manera similar a las de Fuerteventura evitando que atacasen al portugués Diego de Silva”.

Según la arqueo-mitóloga americana Riane Eisler, con la cultura de la Diosa el mundo conocí mutualidad y paz, por miles de años. Dejáis que haga unas preguntas retoricas: ¿Porque la ciencia oficial non quiere reconocer la verdad mostrada por los hallazgos? ¿Quien tiene interés a ocultar una historia donde el femenino no es inferior al masculino? ¿Hasta que punto religiones y poderes quieren controlar nuestras creencias? El mundo no estuve siempre así como lo cuentan. Una ultima pregunta, de actualidad: ¿Porque en Fuerteventura se proyecta destruir alegremente la montaña sagrada de Tindaya?

Fuentes:

Francisca Martìn-Cano Abreu http://culturaarcaica.iespana.es/europa.matrilineal.html

Marija Gimbutas, “Il linguaggio della Dea” Neri Pozza Editore, Vicenza 1997

Riane Eisler, “Il calice e la spada”, Pratiche Editrice,Parma 1996

La Atlantida – lo que ocultan

Interesante documental realizado por José Luis Espejo, que explica el mito de Atlantida.

El autor busca solicita la colaboración de cualquier persona interesada en traducir al inglés el guión completo de este vídeo.

Contactar:  http://www.gestae.com
historiaoculta@gmail.com.
http://www.youtube.com/user/historiao…

El ejercicio de la Otra

“Estoy aquí, en esta habitación -pensé -. lejos de todo aquello a lo que estoy acostumbrada, conversando sobre cosas por las que jamas me interesé, y durmiendo en una ciudad que jamas había pisado. Puedo fingir por unos instantes, que soy diferente.

Empecé a imaginar como me gustaría estar viviendo aquel momento. Me gustaría sentirme alegre, curiosa, feliz. Viviendo intensamente cada instante, bebiendo con sed el agua de la vida. Confiando de nuevo en los sueños. Capaz de luchar por lo que quería.

Amando a un hombre que me amaba. Sì, esa era la mujer que me gustaría ser, y que de repente aparecía y se trasformaba en mi.

Sentí que inundaba mi alma la luz de un Dios, o de una Diosa, en quien había dejado de creer. Y sentí que, en aquel momento, la Otra dejaba mi cuerpo, y se sentaba en un rincón de la pequeña habitación.

Yo miraba a la mujer que había sido hasta ese momento: débil, tratando de dar una impresión de fortaleza. Con miedo a todo, pero diciéndose a si misma que no era miedo, sino la sabiduría de quien conoce la realidad. Levantando paredes en las ventanas por donde entraba la alegría del sol, para que no dañase los muebles viejos.

Vi la Otra sentada en el rincón del cuarto: frágil, cansada, desilusionada. Controlando y esclavizando aquello que debería estar siempre en libertad: los sentimientos. Tratando de juzgar el amor futuro por el sufrimiento pasado.

El amor es siempre nuevo. No importa que amemos una, dos, diez veces en la vida: siempre estamos ante una situación que no conocemos. El amor puede llevarnos al infierno o al paraíso, pero siempre nos lleva en algún sitio. Es necesario aceptarlo, pues es el alimento de nuestra existencia. Si nos negamos, moriremos de hambre viendo las ramas del árbol de la vida cargadas, sin coraje para estirar la mano y coger los frutos. Es necesario buscar el amor donde esté, aunque eso signifique horas, días, semanas de decepción y tristeza. Porque en el momento en que salimos en busca del amor, el amor también sale a nuestro encuentro. Y nos salva.

Cuando la Otra se apartó de mí, mi corazón volvió a conversar con migo. Me contó che la grieta en la pared del dique dejaba pasar un torrente, que los vientos soplaban en todas direcciones y que él se sentía feliz porque yo le escuchaba de nuevo. (…)”

Paolo Coelho, “A orillas del rìo Piedra me senté y lloré”, Editorial Planeta, Barcelona 2008

Las Harimaguadas

En el ámbito cultural y religioso de las antiguas sociedades amazighes del Archipiélago se encuentran Las Harimaguadas, sacerdotisas de antiguos cultos matriarcales, encentrados alrededor de la Diosa, la Grande Madre.

Como siempre, los relatos de los cronistas de la conquista describen lo que encuentran con el filtro de su prejuicios culturales, religiosos, patriarcales, mas o meno como la actual cultura oficial.

Entre las mujeres canarias había muchas como religiosas, que vivían con recogimiento y se mantenían y sustentaban de lo que los nobles les daban, cuyas casas y moradas tenían grandes preeminencias; y diferenciábanse de las demás mujeres en que traían las pieles largas que le arrastraban, y eran blancas: llamábanlas magadas. Abreu Galindo (ca. 1590)

Pérez Saavedra [(1982) 1997: 142], interpretó el fenómeno como un caso de reclusión de menstruantes novicias, de muchachas púberes (mawwad) que se preparaban para ser esposas: «una modalidad de los ritos de paso, de pubertad o iniciación a la vida sexual adulta, tan corriente en las sociedades primitivas». Observa que las (Hari)maguadas no consagraban su virginidad a ningún dios ni se recluían por espíritu ascético, sino que, al cuidado de mujeres expertas, eran instruidas en todo lo relacionado con el matrimonio –concebido más como destino que como posibilidad– y la maternidad. Era precisamente su condición de futuras madres –además de la pureza que se asociaba a la virginidad– el nexo que las unía con lo sobrenatural.

En este relatos nunca el femenino puede ser importante u tener espirito ascético, ni tampoco sexualidad. Sin embargo, en el marco de las antiguas culturas matriarcales de todo el mundo estudiadas por Marija Gimbutas, Robert Graves, E.Neumann, Esther Harding, Joseph Campbell, Riane Eisler, todo tiene otro sentido. Las mujeres gobernaban y tenían un papel estratégico en la sociedad, también como sacerdotisas. El apodo “virgen” no se refiere a la sexualidad pero a la autonomía completa de la mujer “virgen en si misma”.

Un entero universo desconocido a los demás, hecho de reglas sociales y psíquicas, de iniciaciones sagradas como en los Misterios de Eleusi (Grecia), nos da cuenta de una cultura femenina milenaria, avanzada, creativa y pacifica, que fue destruida, y englobada, por los pueblos patriarcales que aún guían el mundo…


A %d blogueros les gusta esto: